
Man/Woman/Chainsaw – Cannonball (2026)
Fiction Records
Tracklist:
1. Only Girl
2. Canyons
3. Goddamn, Lizard Man!
4. Lighter
5. Nosedive
6. Get Up and Dance
7. Snakebite
8. Flick of the Wrist
9. The Thing
10. Still Angry
11. Something Else to Give
Producido por Margo Broom (Fat White Family, Big Joanie) y Seth Evans (Geordie Greep, Black Midi).
Mezclado por Matt Wiggins (Glass Animals, Militarie Gun) y masterizado por Howie Weinberg (Nirvana, Pantera).
Miembros:
Billy Ward (guitarra, voz)
Emmie-Mae Avery (teclados, voz)
Vera Leppänen (bajo, voz)
Clio Starwood (violín)
Lola Cherry (batería)
Billy Doyle (guitarra)
Parece que llevemos siguiendo a Man/Woman/Chainsaw toda la vida, pero en realidad acaban de editar su primer disco. La banda, que toma su nombre del estudio feminista sobre género y cine de terror de Carol J. Clover, lleva tocando junta desde que sus miembros eran adolescentes y nosotros les hemos seguido la pista a través de internet hasta que, finalmente, los pudimos disfrutar en directo el año pasado en el Estrella Galicia Soundhood de Barcelona.
Hace dos años los intentábamos encajar en la escena postpunk. Ahora, con más de 200 conciertos a sus espaldas, empiezan a ser ellos los que crean escuela en una escena londinense joven, prolífica y con ganas de sonar diferente. Un justo premio para una banda que entiende el directo como origen de su identidad, un directo forjado en la fragua del Windmill de Brixton, esencial para entender la música británica del último lustro.
Con su primer EP, «Eazy Peazy», salieron a dejar marca y vaya si lo hicieron. En «Cannonball» siguen sonando exuberantes e imprevisibles por momentos, pero las ideas están más ordenadas. Ya no se pelean por quién mete el solo primero, se reparten el espacio. Sus productores les han obligado a tomar decisiones, a buscar el arco de cada canción y a decidir cuándo deben sonar suaves e íntimos y cuándo necesitan golpearte de lleno.
Aunque Billy Ward, Emmie-Mae Avery y Vera Leppänen se reparten las voces, los seis comparten el protagonismo como buenos hermanos. El violín de Clio Starwood sigue sonando celestial e imprescindible, intentando reproducir mediante sus armonías las emociones que encuentra en las letras de sus compañeros. Sorprende especialmente el acercamiento de Billy Ward, el punk del grupo, a Nick Cave en temas como «Goddamn, Lizard Man!».
Buena parte de «Cannonball» empezó a tomar forma en una vieja vicaría del norte de Londres, probablemente embrujada pero increíblemente creativa y reconvertida en espacio artístico. Para su primer largo también han dispuesto del tiempo y los recursos necesarios para explorar todas las posibilidades que ofrecía el estudio.
La evolución en este álbum no ha consistido en dejar de ser raros, sino en poner esas rarezas al servicio de las canciones, aprender cuándo es el momento de dejarse llevar y cuándo frenar. Este último trabajo es un disco pop construido por músicos que aprendieron a tocar haciendo música experimental. Man/Woman/Chainsaw han dejado de tener miedo a lo sencillo, haciendo convivir las melodías y los chispazos eléctricos mientras se apoderan de todas las etiquetas para formar la suya propia de manera natural.
Los once temas tienen un núcleo emocional bastante reconocible y giran mayoritariamente alrededor del amor, el deseo, los celos, la dependencia y la ruptura. Pero, ¿cómo hacer un disco de canciones de amor cuando una banda es de todo menos convencional? Entre el ruido y el caos que son capaces de generar nace la belleza, aunque pocas veces resulta limpia o inocente. El amor en «Cannonball» no es precisamente contemplativo: se desea, se toca, deja marcas y a veces duele. Hasta su portada parece guardar esos recuerdos en la habitación de un joven, con una referencia a cada una de las canciones escondida entre sus objetos.
Quizás no nos haya impresionado tanto como el EP, pero a un disco con temas como «Goddamn, Lizard Man!», «Canyons», «Nosedive», «Only Girl» o «Still Angry» no se le pueden poner muchas pegas. Las ideas ya estaban ahí; en «Cannonball» han decidido cuándo utilizarlas y, sobre todo, cuándo dejarles espacio. Tienen todo el tiempo del mundo para decidir si este orden ha venido para quedarse o vuelven a dejar que reine el caos.
Puntuación: 7.5/10
Lo mejor: Esto no ha hecho más que empezar
Lo peor: Yo sí echo de menos la energía de temas como «Ode to Clio»
Te gustará si te gustan: dEUS, The Orchestra (for now), Arcade Fire
«Goddamn, Lizard Man!»



