Categoría Crí­ticas

Savages – Silence Yourself (2013)

Sería una injusticia dejar pasar este año sin dedicarle unas palabras a "Silence yourself", el disco de debut de Savages. Aunque sigo pensando que el disco tiene algún altibajo, no puedo negar la evidencia que a través de sus directos (Primavera Sound, KEXP, Ministry Of Sound, etc), me tienen obsesionado desde hace tiempo y, aunque el disco es de cocción lenta, se va haciendo un hueco entre lo mejor del año y entre los mejores debuts de los últimos tiempos.

Black Sabbath – 13 (2013)

Aunque bien pocas esperanzas albergaba con la tan cacareada reunión (bueno, casi reunión, el régimen estalinista de Sharon Osbourne ha borrado cualquier recuerdo del baterista, Bill Ward, no presente en este álbum), este “13” de Black Sabbath ha resultado, contra todo pronóstico, ser un gran álbum. A la altura de sus mejores obras.

L…™Hereu escampa – Llamp de Déu (2013)

El dúo de la Plana de Vic (sí, en la tierra de Artur Mas aka Stan Smith de “American Dad” hay más ciudades y escenas que la barcelonesa) ya nos dejó con el culo bastante torcido con su primer trabajo en el pequeño pero interesante sello Famèlic (con bandas como Univers o Mates Mates en su nómina de artistas)

Queens of the Stone Age – …Like Clockwork (2013)

Aunque en un principio no estén relacionados en absoluto, los nuevos discos de Queens of the Stone Age y los franceses Daft Punk están mucho más cerca, por lo menos en percepción popular, de lo que cabría esperar en un principio. Ambas bandas han tardado más de seis años en editar nuevo material –sí, la espera se ha hecho más larga que un día sin hash-, y el conjunto de ambos LPs ha decepcionado a una gran masa de sus fans

Santa Rita – High on the seas (2013)

Santa Rita @ Ceci Betz

Muchas cosas se han dicho ya del disco de debut de Santa Rita, y la gran mayoría buenas, pero no nos gustaría que el primer fichaje con voces y sin barbas de Aloud Music en mucho tiempo cayera en el "señorlobismo" de los grupos y sellos catalanes, acostumbrados a alabarse entre ellos creando una imaginaria escena y un peligroso conformismo...

VV.AA. – Sound City Studios: Real to Reel (2013)

Cuando vi el documental “Sound City”, dirigido por Dave Grohl, hubo una parte que me llamó especialmente la atención y no fue la dedicada a contar la historia de los míticos estudios del mismo nombre. Si algo disfruté durante la película fue esa segunda mitad en la que el bueno de Grohl monta la mesa analógica en los 606 Studios, ubicados en el garaje de su casa, y se encierra con un buen plantel de colaboradores para dar forma a la banda sonora que acompañaría al documental.

Iggy and The Stooges – Ready To Die (2013)

¿Cómo enfrentarse a un nuevo disco de los Stooges –de nuevo con el prefijo Iggy en el nombre- tras haber sido testigos del derrumbamiento del mito que supuso su anterior “The Weirdness”? Pues con alegría, sin prejuicios, y sabiendo de antemano que no te vas a encontrar con nada ni la mitad de excitante de lo presentado por los de Ann Arbor (Detroit) durante los años 60 y 70.

Furguson – The Leap Year (2013)

Si Furguson fueran un grupillo de esos de medio pelo que no paran de salir de la pérfida Albión, posiblemente se hubieran tirado al indiepop bailongo con su segundo elepé. O quizá se hubieran lanzado al dubstep patillero salpimentado con un poco de jarcor FM. Tampoco sería nada reprochable (bueno, sí que lo sería), aquí todos intentamos ganarnos el pan como buenamente podemos

British India – Controller (2013)

El cuarteto de Melbourne ya nos había sorprendido con su anterior disco "Avalanche" hace tres años y con "Controller", su cuarto trabajo, lo han vuelto a lograr. Australia no para de generar grupos de una altísima calidad tomando como referencias todos los estilos y difuminando las líneas que los separan. Si lo bautizamos como pop, así se debería de sonar siempre y no como muchos de los vergonzosos grupos nacionales. Y si lo etiquetamos como indie rock...

The Black Angels – Indigo Meadow (2013)

Tías en pelotas tocadas con un gorro de jefe indio, luces estroboscópicas, denso humo marihuanero verdesito y nebuloso, visiones distorsionadas causadas por el consumo de cartones lisérgicos, sequedad bucal y tensión mandibular comparable al Groove con el que baila la Falla de San Andrés. Así me suelen dejar el cuerpo los discos de los texanos -de Austin- The Black Angels (y esas cosas suelo proyectar en mi cochambrosa mente mientras los escucho).