Y eso que no hizo ninguna versión de Nirvana!
Fue a la salida de un concierto ofrecido por el propio Loquillo en Leganés, Madrid. Tras el espectáculo, Loquillo y otras tres personas se metieron en un coche para abandonar el recinto. Continúa la explicación, para ROLLING STONE, el cineasta Óscar Aibar (director de El Gran Vázquez), que iba en el coche junto a Loquillo, su mánager José Lapuente y Sigfrid Monleón (director de El cónsul de Sodoma): “Un grupo de ocho personas con mala pinta, entre ellos varios de procedencia marroquí, rodearon el coche en el que viajábamos con la intención de hacerse una foto con Loquillo, pero lo que en realidad buscaban era pelea. José Lapuente salió del coche y espantó a los agresores, pero una vez que habíamos avanzado volvieron a salir por otra calle y nos rodearon. Incluso uno se tiró dejado del coche para que no avanzáramos. Tuvimos que parar en un descampado y salir todos los ocupantes del vehículo para defendernos y que nos dejaran continuar en paz. Hubo empujones y amenazas”. La historia terminó sin heridos, aunque Aibar confiesa: “Vivimos momentos de pánico porque los asaltantes llevaban las manos en los bolsillos como si escondieran armas, aunque nosotros no vimos ninguna”. El propio Loquillo grabó con su móvil todo lo ocurrido (y lo contó en su Facebook), vídeo que presentó en la comisaría de policía en la que interpuso la denuncia. Todo ocurrió el pasado 11 de octubre.
llevaban las manos en los bolsillos pq hacía rasca esa noche...
