The Hangmen – Cactusville (2019)

Que un grupo como The Hangmen siga todavía en activo y editando discos únicamente puede calificarse de milagro

Que un grupo como The Hangmen siga todavía en activo y editando discos únicamente puede calificarse de milagro

Cuando "Every Bad" salió a la venta, yo ya llevaba un par de días encerrado en casa por la maldita pandemia, pero hasta en una situación de mierda como la que vivimos puede crecer la más bella flor.

"Who are the girls?" se debe de haber escuchado en más de una ocasión en los conciertos de Nova Twins. Su directo incendiario, su estética DIY y ahora su álbum de debut seguro que no dejarán indiferente a nadie.

Vamos a morir todos (excepto Jordi Hurtado, claro está), y si no es por un resfriado mal curado será por la fiesta de despedida de Trump. Cassels lo tienen claro, y para lo que les queda en el convento graban discos como "The perfect ending".

Cuando hace dos años les dieron el Spellmann (el Grammy noruego) a The Good, The Bad and The Zugly por "Misanthropical House" y dijeron que por fin habían demostrado que eran mejor banda que Turbonegro y Kvlertak, no iban desencaminados.

Quien avisa no es traidor, y ya dejamos claro en su día que Deadyard era un grupo que prometía mucho. Lo que no esperábamos es que nos dieran la razón de esta manera tan tajante.

Marcus King es uno de esos artistas al que seguíamos de cerca esperando que eclosionara, desde hace un año más o menos hemos podido ver sus actuaciones en Jam in the van, en las Relix Sessions, la Paste Magazine o abriendo para Chris Robinson. Pero este no es el Marcus King que conocíamos...

De momento 2020 sigue sin sorprendernos, no como 2019 que todavía tiene algún as en la manga. Es el caso de Microwave, un cuarteto de Georgia que con "Death is a warm blanket" ha conseguido unir dos generaciones: la del grunge y la del posthardcore.

Qué bonito es cuando descubres un grupo del cual no habías visto nada escrito en las revistas/webs musicales, y resulta que tienen unos cuantos discos a sus espaldas. Vamos, que tengo varias tardes de gustosos deberes con los californianos Ceremony.

El otro día hablábamos de Jeffrey Lewis y de su capacidad como trovador con cierto gracejo de la condición humana. Pero una vez observado el estado de la sociedad actual, ¿qué nos queda? Pues quejarnos de lo que no nos gusta y a ser posible hacerlo sin pelos en la lengua.