Andrés Derrick

Andrés Derrick

Pacosan – My High (2015)

Estar apegado a la realidad y tocar de pies en el suelo, la verdad es que es un rollo que no veas. Y más en estos tiempos que corren (y vuelan), en los que si te pones a pensar –algo que no hace mucha gente- en todo lo que te rodea, más de un día te pegarías un tiro en el pie a lo Froilán. Así que más que necesarios se me antojan grupos como los catalanes

Bullitt – Sparks (2015)

Pones un día TV3, la tele autonómica catalana, y escuchas el “Lucky” de Bullitt poniendo banda sonora al estreno de una nueva serie de la cadena. Pues qué sorpresa, qué alegría y qué ilusión. Durante demasiado tiempo en aquest petit país los medios oficiales han ninguneado a los grupos locales que usan el inglés como lengua vehicular

The Diesel Dogs – Everything (2015)

Dicen, dicen, dicen (Jordi Pujol dixit) que no hay que juzgar un libro y por ende tampoco un disco por su portada, pero quizá sí hay que hacerlo por el nombre del productor del LP. Y si ese disco está producido por Fernando Pardo de los Sex Museum, mi sentido arácnido se activa ipso facto.

Nueva Vulcano – Novelería (2015)

De un tiempo a esta parte reconozco, admito y confieso que les había pillado un poco de tirria a los Nueva Vulcano. No a ellos como seres humanos –apenas los conozco como para tenerles ojeriza-, sino a una parte de su público (sí, soy un rancio, un huraño y un poco gilipollas), y al quórom total que hay con su obra.

Havalina – Islas de cemento (2015)

A poco que conozcáis al trío madrileño Havalina ya sabréis que esta gente siempre ha ido bastante a su bola en cuestiones sonoras. Tras unos inicios en los que el power pop guitarrero tirando a alternativo era su sonido a elegir, disco a disco y año a año han ido endureciendo su propuesta hasta llegar a ser uno de los máximos y mejores exponentes del rock granítico hecho en España.

Torche – Restarter (2015)

Quinto disco de los Torche, y como bien decía Julio Iglesias, la vida sigue igual. Bueno, igual lo que se dice igual no, pero desde luego que esta gente poco ha cambiado su idea sonora desde 2005, cuando editaron su primer y homónimo LP.

Kory Clarke – Payback’s A Bitch (2014)

Tal que ser Andrés R., ser Kory Clarke en el año del Señor de 2014 no es nada fácil. Los metaleros le dejaron de lado hace muchos años (es más, diría que solamente se acuerdan del primer disco de su antiguo grupo, Warrior Soul), los rockeros chic nunca le han hecho ni puto caso (suelen estar más pendientes de las últimas tendencias)

The Bots – Pink Palms (2014)

Lo que al principio fue una mezcla de fascinación y empatía hacia unos chavales que apenas llegaban a la adolescencia pero haciendo ya lo que muchos de nosotros deseábamos a esa edad (tener un grupillo musical guay, ir de gira, y en general, molar mazo) se ha convertido en respeto y cierta admiración.

Ex Hex – Rips (2014)

Una vez escuchado este “Rips” de las Ex Hex, trío femenino que tiene entre sus filas a Mary Timony de Wild Flag, no he podido hacer otra cosa que gritar a pleno pulmón aquello que los simpáticos vikingos merengones le cantaban a Jose Llourinho, “cómo no te voy a quereeeeer”.

Antemasque – Antemasque (2014)

Casi todos mis más mejores amigos iban al colegio conmigo y nos conocimos mucho antes que llegara el grunge, el THC y el LSD a nuestras vidas, así que, ya ves tú qué tontería, me sabía bastante mal que Omar y Cedric hubieran partido peras tras la disolución de su última aventura musical.

Beach Beach – The Sea (2014)

Qué a gusto hubieran vivido en los 80 los Beach Beach (como grupo, como personas creo que sí los vivieron un poco, aunque sean tirando a jóvenes). Esas pinticas que llevan y ese descarado gusto por el pop andergraun de la década en la que Sabrina enseñaba sus domingas

Manic Street Preachers – Futurology (2014)

La gente que me conoce y me quiere sabe lo mucho que han significado (y todavía significan) en mi vida los Manic Street Preachers. Me han educado musical, política y estéticamente. Me han hecho disfrutar de momentos imperecederos, los he pinchado hasta la saciedad (y la suciedad), y coño, la primera vez que los escuché fue gracias a mi hermano, al cual le debo muchas cosas.

Me and The Bees – Mundo Fatal (2014)

Me and The Bees han vuelto, y aunque han vuelto un poco cambiadas/os (Eli Molina ha dejado la banda y Guillem Caballero, ex Surfing Sirles, se ha incorporado como teclista), siguen siendo uno de los grupos más fresquitos y libertinos de la escudería La Castanya.

Fu Manchu – Gigantoid (2014)

Me sabe bastante mal, pero disco a disco, los californianos Fu Manchu demuestran que han perdido, cual Barça durante esta temporada, el mojo y el flow. Muy lejanos quedan los tiempos de sus “The Action is go” o “King of the road”, posiblemente sus dos LPs más celebrados, redondos y defendibles.

The Afghan Whigs – Do to the Beast (2014)

Pocos discos me han hecho llorar tanto como el “Black Love” de los Afghan Whigs. Ese amor no correspondido y melodramático, esos problemas y alegrías con las chucherías bebidas o sopladas, esa masculinidad controvertida y confusa, esa terrible sensación que hagas lo que hagas muy pocas veces lograrás cambiar según qué cosas…